Diseñar tu futuro.

En el momento de diseñar tu futuro, es como iniciar un viaje, el cual tiene un camino para recorrer para llegar al destino. Es decir, conocemos a donde vamos a ir y qué vamos a realizar cuando lleguemos a ese lugar. Entonces, lo que esta se está haciendo es crear metas y concretar las mismas con la acción.

Por ejemplo, recuerdo que, en mi joven adultez, quería hacer un cambio. En ese entonces, era madre soltera, empleada en una fábrica textil, con estudios secundario incompleto.

 Me puse en marcha para terminar la secundaria por lo que estudié un año de noche. En ese periodo tenía una compañera que estaba iniciando trámites para ingresar a una fuerza de seguridad.

Y mi interés pasó a ser otro, cambiar de empleo e ingresar a esa fuerza de seguridad. Fue entonces que mi gran deseo era ser una agente de esa fuerza de seguridad.

Sin embargo, había algo que un poco condicionaba mi meta para que concrete y tenía que ver con la creencia (juicios) de que tenía escasa posibilidades de ingresar.

No conocía a nadie para que me ayude. Por lo tanto, me centré en la meta que quería alcanzar y a su vez accionaba para que la misma se haga realidad.

Paso el tiempo y logré ingresar donde quería. Y fue allí que entonces, empecé a tener mi expectativa de lo que quería lograr para los próximos veinticinco años. Mi expectativa era retirarme con una profesión para que me pagaran el título y tener más ingresos económicos.

Veía muchas compañeras ya antiguas en edad y en la fuerza, que se iban a retirar sin haber conocido otras áreas. Y eso no era lo quería para mí.

Al año de ingresar, continúe con la secundaria, lo cual se me dificultaba asistir cuando no podía salir por razones de servicio.

Fue entonces que el director de la escuela intercedió para que tuviera un horario flexible. Finalmente terminé la secundaria y quería seguir avanzando en mi trabajo por lo que empecé a estudiar terciario y finalmente la universidad.

Conseguí lo que quería

 Irme de la fuerza siendo más que una agente. Me fui con la jerarquía más alta y siendo responsable de un servicio social ya que me había recibido de licenciada en Trabajo Social.

Analizando como logré esto, considero que hubo tres componentes que interactuaron en el transcurso de ese tiempo para que se haya concretado: deseo (meta), creencia (juicios) y acción.

Un fuerte deseo de superarme, la creencia de que lo podía lograr a pesar de los obstáculos que se presentaba y mi expectativa se puso en acción para ser algo más que una simple agente en el transcurso de los años.

Teniendo en cuenta como llegue a mi meta, fue necesario declarar la meta con claridad, no solamente decir quiero tal cosa. Mi meta era hacer una carrera profesional dentro de la fuerza de seguridad, para retirarme con la jerarquía más alta. Cuando declaramos la meta con claridad, lo que hacemos es condicionar a nuestro cerebro para trabajar en un proceso de varias fases y así llegar a esa meta. Es una forma de organizarse en que voy hacer tal cosa, otra cosa y lo que aún falta para alcanzar la meta.

Distinción confianza

Si a todo eso lo llevamos al Coaching Ontológico, hay una distinción que aparece y es la confianza. Cuando nos encontramos en un estado de ánimo de confianza llevamos a cabo todo lo que emprendamos, ya que nos desenvolvemos con seguridad y conservamos una expectativa en el diseño del futuro.

Entonces, para diseñar tu futuro estas utilizando una ecuación de meta, acción, creencia. En el momento que la meta está dirigida con la creencia (juicio), que se tiene para alcanzarla, la acción para concretar la meta con más alcance.

Lair Ribeiro, establece la ecuación:

 

 (meta + creencias) x acción = realización personal

 

A continuación, hay una serie de atributos que debes tener en cuenta para diseñar tu futuro (metas), del mismo autor que mencioné anteriormente.

Para que una meta sea posible y compensadora debe ser:

 

-Positiva: Debes expresar aquello que quieres.

-Objetiva: Definir con claridad lo que quieres alcanzar.

-Especifica: Con un “un mas o menos” no es posible determinar ninguna claridad.

-Significativa: Es importante, vale la pena.

-Ecológica: Que represente algo que sea bueno para vos y para los demás.

-Mensurable: Que pueda ser medida.

-Realista: Tener en cuenta que Roma no se construyó en un dia.

-Equilibrada: Que armonice los diferentes aspectos de la vida.

-Recordada: La repetición nos recuerda la meta.

Y que además debe tener:

-Fecha de consecución: ya que en el calendario no está la fecha “algún día”.

 

Preguntas para ayudarte.

¿Cuál es tu meta para los próximos veinte años?

¿Qué creencias aparecen para que la meta se concrete?

¿Cuál es la creencia que más te beneficiará?

¿Qué expectativa tienes al diseñar tu futuro?

¿Cómo permanece tu confianza?

 

 

Espero que tengas un día agradable, lleno de bendiciones y…

 

¡Gracias por compartir tu estilo de vida!

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