Encontrar un sentido por la vida.

Cuando nacemos vinimos al mundo, para encontrar un sentido por la vida, sin saber  qué es la vida, y despojados de todo. Nos presentamos desnudos y lo primero que aparece es el llanto. Cuando aparece el llanto quienes nos rodean quedan tranquilos y expresan su satisfacción por ese nacimiento. (Puede ocurrir en algunos casos que no sea así, sin embargo, la expectativa de satisfacción se da en su gran mayoría).

A medida que pasan los años

La gente realiza, sus sueños, sus objetivos, de manera singular desde el esfuerzo personal y van en la vida en busca de un sentido o propósito. Hay quienes encuentran su sentido ejecutando sus tareas laborales. Otros propiciando espacios de encuentros de autoayuda por haber pasado una situación traumática y quieren colaborar con el dolor de otras personas que están atravesando una situación similar. O también los voluntarios que van a visitar a los enfermos en un hospital, quienes colaboran con su religión o quienes tienen una dificultad derivadas de una discapacidad, encuentran su sentido en la vida, haciendo competencias. Hay quienes encuentran su sentido en la vida siendo madre y así podemos seguir enumerando tantas maneras dar una significación a la vida. 

“Llegar a lo mas alto, dándole sentido a cada paso que damos, glorificando las pequeñas cosas de la vida, dejando atrás todo lo malo para solo quedarnos con las cosas buena de nuestras vida” Madre Teresa de Calcuta

Hay quienes no tienen un propósito

  Y le cuestan encontrar un sentido por la vida. Y buscan formas de vivir desde la transgresión (adicciones entre lo más usual), para dar “sentido” que le falta. 

Es decir, cada individuo decide cuál es su sentido de vida y quienes lo rodean,  pueden dar sugerencias para ello, sin embargo, la elección corresponde de quien va en busca de ese sentido, de su misión.  

“Al hombre se le puede arrebatar todo,

salvo una cosa: la última de las

libertades humanas -la elección

personal ante un conjunto de circunstancias-

para decidir su propio camino”.     Viktor Frankl

Tu sentido en la vida, es algo que lo llevas dentro tuyo y que te hace bien. Eso hace que cada mañana te levantes y comiences el día con alegría, con ganas, dejando de lado las preocupaciones que pueden surgir. Es el motor que hace un ruido fuerte cuando se prende y te pones en movimiento. Ese sentido, propósito o misión, necesita apoyarse en el amor, la paz, el equilibrio, para que ser contenido y  nos de energía cada día. 

“Hago lo mejor que puedo,

lo mejor que mis habilidades

me permiten.

Y mi intención es,

continuar haciéndolo hasta el final.

Si el resultado al final es positivo,

lo que dicen en mi contra no tendrá

importancia, si el resultado al final,

 es negativo, el hecho de que diez ángeles

dieran testimonios a mi favor

no hará mucha diferencia”.    Abrahan Lincoln

“Estoy muy seguro de cada esto habría sucedido si no me hubieran despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdan la fe. estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacia. Tienen que encontrar eso que aman. Y eso es tan valido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llevar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creen que es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen”.  Steve Jobs

¿Qué sentido le das a este post?

¿Cómo te sentís cuando te levantas a la mañana?

¿Puedes encontrar un sentido por la vida?

¿Qué te falta para encontrar un sentido por la vida?

¿Puedo ayudarte a que lo encuentres?

Gracias por compartir tu estilo de vida